Elenco:
William Shakespeare: Freddy Ginebra
Fray Lorenzo: Orestes Amador o Eugenio Torroella
Hamlet y Lavinia: Jidith Rodríguez
Bruto: Vicente Santos
Marco Antonio: Richarson Díaz o Guarocuya Felix
Yago: Karina Noble
Otelo: Richarson Díaz o Eugenio Torroella
Lady Macbeth: María del Mar
Macbeth: Orestes Amador
Tito Andrónico: Ramón Emilio Candelario
Músico: Celestino Esquerré
Selección de textos: Guarocuya Felix
Dramaturgia: Raúl Martín Ríos y Guarocuya Felix
Arreglos musicales y ejecución en vivo: Celestino Esquerré
Luminotecnia: Julio Núñez
Sonido: Irving Peña
Tramoya y utilería: Víctor Sánchez
Diseño gráfico: Alejandro Cañer
Diseños y puesta en escena: Raúl Martín Ríos
Agradecimientos: Café Santo Domingo y a todos los trabajadores de Casa de Teatro.
UN CAFÉ DULCEMENTE TRÁGICO
Cuando se monta a Shakespeare una vez es muy difícil no volver a él, es casi imposible no repetir. Dije muchas veces que el gran autor era para mí motivo de entusiastas y obligadas lecturas, fuente de inspiración para el teatro, para la vida… e imprescindible visita al cine o las salas teatrales para disfrutar las más increíbles versiones de sus obras y de sus descomunales personajes. Pero, hasta hace menos de tres años, no había tenido intenciones de llevarlo a escena. Fue un encargo de la Embajada Británica en La Habana. Me pidieron un montaje de La tragedia de Macbeth; casualmente una de mis preferidas. En tiempo record debía llevar a escena esa “obra maldita” y así lo hicimos. Fue inevitable para el equipo convertirnos en materia Shakespeare casi todo el día, en las apenas seis semanas que duró ese proceso. Surgió así “Reportaje Macbeth” y con él las ansias de “recaer” ante los encantos del genial dramaturgo. Siempre hay que regresar a William Shakespeare.
A pesar de lo que pueda perder su poesía en las innumerables traducciones, algunas incluso torpes, este genio no tiene nación, es del mundo. Por eso hoy, llevarlo a escena, puede ser el más dominicano de los proyectos; pues en este excelente equipo que me acompaña, cada actor se confiesa a través de sus trágicos personajes y lo hace desde sus propios anhelos y asido a su realidad más cercana y concreta. No estamos haciendo otra cosa que ser fieles a Shakespeare, en esta suerte de bacanal de drama y lentejuela. No es un ejercicio de originalidad sacar de contexto a algunos de los personajes de sus grandes tragedias y arrojarlos en esta descarga teatral enlazada con la música. No, la idea impulsada por nuestro productor Guarocuya Félix y su profundo conocimiento de la obra del autor inglés, fluyó con soltura y naturalidad hacia lo que vamos a ver hoy. Los giros de esta “otra” acción teatral no son un divorcio de las tragedias de las que surgen; son fruto de la universalidad de las situaciones, la aplastante y tan mentada vigencia de los personajes shakespearianos y la notable inteligencia de estos talentosos actores; grupo de lujo abrazado por nuestro Freddy Ginebra. A todos agradezco el nacimiento de este Teatro El duende, tan dominicano como cada uno de nosotros o… ¿Por qué no? como el mismísimo William Shakespeare al que creo, le hubiera encantado desembarcar en esta ciudad, en esta Casa, así como lo estamos viendo y soñando esta noche.
Raúl Martín Ríos.
Director.
Santo Domingo. 29 de noviembre de 2022
Espacio: Preferiblemente un bar o espacio alternativo.
Luces: Se adapta a las existentes en el espacio
Ideal: 3 likos (Elipsoidales)
4 pares LED para atmósferas
4 pares para luz frontal
Sonido: Cuatro micrófonos con pedestal. Dos inalámbricos. Tres inalámbricos de diadema
Tiempo de montaje: 5 horas
Tiempo de desmontaje: 1 hora
Tipo de público: Adultos
Tiempo de duración: 1 hora 40 minutos